Burgwagen aguarda una estabilización del stock de unidades de parte de Volkswagen, en el marco del sostenimiento de los pedidos.
El gerente Sebastián Ajargo especificó por Radio 3 que el pasado fue un mes «partido» debido a la cotización de la divisa estadounidense tras esperanzarse con la confección de la nueva unidad Taos.
«Octubre fue un mes partido: veníamos con muy buena respuesta y volumen habitual de ventas hasta mediados de mes, en donde empezó a dispararse el dólar. Creció la demanda pero afectó la oferta porque Volkswagen tiene pocos autos, lo que venía pasando a otras terminales. Ahora esperamos porque en noviembre se duplicó la producción en su planta», calificó.










