El viernes venidero el Ejecutivo y referentes de comercios afectados por las restricciones se reunirán para tratar de resolver la situación en el marco de las medidas dispuestas el viernes pasado para intentar detener la curva de contagios en la ciudad.
La medida se decidió tras un encuentro con una comitiva municipal de la que no participó el intendente Carlos Sánchez y ante un clima caldeado en el exterior del Palacio Municipal; asimismo, se coincidió en la necesidad imperiosa de restringir al máximo las reuniones sociales y familiares en lugar de limitar la actividad comercial.
Entre los delegados que dialogaron con los secretarios de Salud Gabriel Guerra y Producción Matias Fhurerse encontraban Sergio Aristegui (del sector gastronómico); Carolina Negro (centros de estética); Ivo Quattrocchi (gimnasios); Celeste Doré (peluquerías); Mariela Megna (natatorios) y Laura Magaldi (guarderías)
«No estamos trabajando ni cerca de lo que tendríamos que trabajar: no estamos en contra de la salud pero llega a un punto que el tema económico es una situación realmente alarmante. No podemos estar ni un día más cerrados», subrayó Aristegui.
En tanto, Quattrocchi alegó que «nosotros cumplimos los protocolos a rajatabla, por favor sean conscientes de que pagamos los platos rotos los comerciantes. Nos perjudicamos todos, quince días más cerrados es muchísimo: muchos de nosotros vivimos al día».
A su turno, Doré planteó que «no vinimos a rebelarnos, entendemos la situación y pedimos empatía: nos toca hacernos cargo de esta situación de la cual no nos sentimos responsables. La problemática viene de otro lugar».










