Una nutrida delegación de comerciantes de rubros afectados por las restricciones impuestas por el Municipio para intentar frenar la curva de contagios de coronavirus se manifestaron pacíficamente en la Plaza San Martín.
El pasado viernes, el Ejecutivo dispuso que restaurantes y confiterías (excepto delivery), salones de belleza, guarderías, bibliotecas y eventos culturales deberán cerrar hasta el 6 de noviembre inclusive.
Alrededor de un centenar de personas se dieron cita en derredor de la fuente, mientras que una comisión de representantes ingresó al Palacio Municipal para dialogar con el intendente Carlos Sánchez.
Entre los delegados, se encontraban Sergio Aristegui (del sector gastronómico); Carolina Negro (centros de estética); Ivo Quattrocchi (gimnasios); Celeste Doré (peluquerías); Mariela Megna (natatorios) y Laura Magaldi (guarderías) además de representantes de la Cámara Económica, que originalmente no eran convocantes de la movilización.










