Mateo Barraza, un niño de cuatro años que padece epilepsia refractaria y fue intervenido quirúrgicamente para instalarle un estimulador vagal, evoluciona favorablemente y se aguarda a la semana venidera para conocer su estado general de salud.
La semana anterior, sus familiares ejecutaron sucesivos cortes de calle y quema de gomas frente a la oficina local de IOMA, en 1810 al 200, debido a la suspensión (a último momento) de su operación en el Hospital El Cruce de Florencio Varela. Las autoridades aludieron a que una sola empresa provee el aparato pero posteriormente, y tras el reclamo, accedieron a su intervención.
Según detalló su madre Valeria Xam a Diario3 la misma fue realizada ayer de exitosa e indicó que, de acuerdo a la cicatrización, se pondrá en marcha el artefacto y se analizará el grado de asimilación al cuerpo.






