Pese a que aceptaron suspender los cortes de la Ruta 3 e iniciar las negociaciones para destrabar el conflicto por la llegada de dos buques pesqueros marplatenses a Ingeniero White, los pescadores artesanales de la región advirtieron ayer que no habrá ningún tipo de avance mientras la Provincia no saque del puerto bahiense a los barcos de arrastre.
«Fue un gesto de buena voluntad hacia el ministro (de Asuntos Agrarios, Alejandro Rodríguez), porque esto era lo que nos pidió. Ahora solamente falta que él cumpla su promesa y saque de White a los buques de pesca industrial», indicó anoche Eduardo Flores, de la Cámara de Pescadores Artesanales de Monte Hermoso y Pehuen Co.
El dirigente dijo que, si el titular de Asuntos Agrarios persiste en su postura de no propiciar un nuevo cambio de emplazamiento para los buques (a fin de que abandonen White definitivamente), «la pesca de arrastre y la destrucción del recurso estarán siempre latentes».
«No vamos a permitir que eso ocurra. Si tenemos que recurrir a la Justicia, lo vamos a hacer», adelantó.
Negociaciones
Ayer, por primera vez desde que se desató el conflicto por la llegada de los buques pesqueros a la zona, los pescadores artesanales bajaron los decibeles de su protesta, salieron de la ruta y se sentaron a negociar un acuerdo con el frigorífico whitense White Gulf (empresa que contrató a los barcos para asegurarse su propia provisión de materia prima).
El encuentro tuvo lugar en un hotel de Bahía Blanca, con la presencia del intendente de Monte Hermoso, Marcos Fernández; y los secretarios de Gobierno de Coronel Rosales, Carlos Aramallo, y de Bahía Blanca, Fabián Lliteras. También estuvieron representantes de los trabajadores del frigorífico portuario.
El dato más relevante de la reunión fue que White Gulf dejó en claro que, para reemplazar a los buques de arrastre, los pescadores artesanales deberían asegurarle entre 100 y 150 mil cajones de pescado al año.
Semejante cifra excede sensiblemente la capacidad de abastecimiento que pueden garantizar los pescadores artesanales de la zona, ya que esta rondaría los 20 a 30 mil cajones.
«Más allá de la diferencia entre ambas cifras y de que aún hay mucho por debatir, lo importante es que el sector artesanal demostró su voluntad de solucionar el conflicto», enfatizó ayer el intendente Marcos Fernández.
También dijo que no se prevén nuevas reuniones entre las partes, en lo inmediato, ya que los pescadores esperan que en las próximas horas surja alguna resolución favorable a su reclamo emitida por la secretaría de Pesca bonaerense, el ministerio de Asuntos Agrarios o el Consejo Federal Pesquero.
Fuente: «La Nueva Provincia»






