El Concejo Deliberante aprobó por mayoría, con la defección del bloque del Frente de Todos, la Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes en donde se ratificó la modificación de los valores de alumbrado público para Orense, Copetonas y San Francisco de Bellocq.
Finalizado el breve trámite administrativo, el cuerpo viabilizó un pedido de crédito por $70 millones para adquirir maquinaria vial al Banco Provincia que insumió un breve intercambio de parte del peronismo que cuestionó el pedido para cubrir esa demanda pero que finalmente acompañó la moción.
En cuanto a la reconsideración de un proyecto sobre prototipos de paradores vetado semanas atrás, sobre el cual el oficialismo ratificó su oposición al mismo, se optó por votar la iniciativa general e individualmente punto por punto el proyecto modificado por el bloque de Juntos por el Cambio (específicamente el cuarto, que abordaba el pago a los autores del mismo).
Maquinaria, a favor
«Deberíamos reflexionar si ésta mayor carga financiera que implica el pago del anterior crédito de $20 millones más éste, si después repercutirá en lo que paguen los contribuyentes. Deberíamos preguntarnos si la compra de esta maquinaria es prioritario pero nos hubiera gustado que tenga otro destino, quizás el tomógrafo, quizás invertir en una combi para traslados o para una ambulancia para Cascallares, quizás para concluir algunos CAPS o pozos de agua», consignó Martín Garate.
Por su parte el vecinalista Luis Zorrilla reconoció que los plazos de análisis fueron breves. «El Ejecutivo lo planteó a principios de semana como una oportunidad que no podíamos desaprovechar. La Municipalidad está en muy buenas condiciones de endeudamiento, debemos llevar claridad y no sembrar dudas o temores», defendió.
El exCalifa, con visto bueno
En su primera intervención como edil oficialista, Francisco Santarén resaltó el consenso alcanzado por los bloques mientras que el cmbiemita Roberto Fabiano diferenció el escenario con respecto al rechazo por lo acontecido en Claromecó con los paradores.
«Son dos situaciones distintas en cuanto a lo edilicio porque éste es existente: la situación de Orense es distinta que Claromecó porque sólo cuenta con un balneario y el exCalifa se estaba deteriorando. Era más sano licitarlo y recuperar esa estructura que perder tiempo», remarcó.
A su turno, el peronista Sebastián Suhit objetó el proceso que decantó en el llamado a licitación con un tiro por elevación al bloque de Juntos por el Cambio. «La situación es anómala y paradójicamente los que querían los mejores paradores, nos genera suspicacias por el cambio de posición», puntualizó.
Paradores, otra vez en el tapete
En torno al proyecto de concurso para paradores, Fabiano indicó que se trata de un «concurso de ideas» dentro del reglamento de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos.
«Se generó un malentendido por la participación de profesionales de la construcción. Se permite a cualquier profesional, sea arquitecto, ingeniero o maestro mayor de obras; lo mismo para el premio, que fue un error de transcripción porque no son honorarios de $39 mil. Abrimos la participación de un proyecto interdisciplinario y entendemos que tendrá una visión más amplia y completa. Tenemos que pensar en la gente y el movimiento de vehículos», calificó.
«La postura del veto tiene base cierta», adelantó el vecinalista Luis Zorrilla y recordó que «nunca se trajo el modelo del convenio y en este caso no lo sabemos porque nunca lo pudimos ver. Llama la atención cómo a veces aprobamos este tipo de acuerdos y desde nuestro bloque no lo sabemos aunque lo pedimos».
En tanto, la peronista Tatiana Lescano observó que «no nos parece que estemos por fuera de la norma y bajo ningún punto de vista se pone en duda la idoneidad de los profesionales de la Municipalidad, simplemente el espíritu de acompañamiento es democratizar la posibilidad de presentar proyectos de turismo».









