El presidente Alberto Fernández defendió el permiso otorgado en esta nueva fase de cuarentena para que se realicen paseos cortos de una hora y planteó que las restricciones «no pueden ser eternas».
La Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe anunciaron ayer que el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el coronavirus sigue vigente «sin modificaciones» y que no autorizaron las salidas de esparcimiento en la nueva etapa de la cuarentena.
«En los gobernadores veo vocación de cuidar a su gente y por eso me tienen a su lado. Pero lo que digo también es que presten atención porque no podemos mantener a la gente en un encierro eterno porque no resisten», aseguró en diálogo con una emisora porteña.
«Al mismo tiempo que vengo recibiendo a los gobernadores para abrir ciertas actividades, me reúno con especialistas en materia epidemiológica que me plantearon que era necesario hacer algún grado de apertura para que la gente pudiera salir de las cuatro paredes para dar una vuelta y volver a la casa», explicó el mandatario tras indicar que «entendemos que hay más de 70% de la geografía argentina que no está corriendo riesgo de contagiarse».






