La conmemoración del 44º aniversario de del golpe de Estado de 1976 se vio obligada a suspenderse por primera vesz en muchos años, en el marco del aislamiento obligatorio decretado por la pandemia del coronavirus.
«Este 24 de marzo no nos encuentra en Plaza de la Memoria como cada año debido a las medidas de prevención por la emergencia sanitaria. Pero no dejamos de conmemorar el Golpe genocida de 1976 y de recordar a las y los 30.000 detenidos-desaparecidos, a las 10.000 presas y presos políticos; a los miles de exiliados y sobrevivientes; y reivindicamos sus luchas en organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y políticas», indicó un comunicado.
En diálogo con Radio 3, el copresidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos Francisco Torremare planteó que el cambio de paradigma tras la asunción de un nuevo gobierno implicará una mejora en las políticas públicas sobre derechos humanos.
«Un contexto que nos deja afuera de las calles y las plazas argentinas, en donde hace mucho más de treinta años que estamos: se hará de otra forma, militando desde las redes sociales y colgando pañuelos en nuestras casas. No queremos estar ausentes en un día de conmemoración necesaria porque no implica dejar de recordar lo que es necesario recordar un 24 de marzo», observó.










