En la primera sesión del año del Concejo Deliberante se declaró el interés municipal de la recuperación de la exLaso, que pasó a ser denominada Cereal Coop tras la conformación de una cooperativa de trabajadores.
El temario incluyó la viabilización de la prohibición del uso de pirotecnia en eventos municipales, la construcción de lomos de burro en distintos sectores de la ciudad, el pedido de cumplimiento del comodato del Consorcio Pavimentador y la solicitud de la reparación de la alarma del CAPS del Barrio Ranchos recientemente saqueada.
Éste último punto enfrentó a las bancadas de Juntos por el Cambio con el resto de los bloques debido a que los cambiemitas emitieron un audio en torno a un pedido de informes sobre la situacíón de los centros de atención el cual fue denegado pero que tampoco contaba con la explícita autorización de quien lo envió, una supuesta empleada del Hospital.
Luego del pedido de cuarto intermedio, en el que se decidió omitir el audio pero comentar su contenido, la sesión prosiguió con el resto de los ejes tras un pedido de «guardar las formas y comunicar anteriormente la intencionalidad» de parte del presidente del cuerpo Werner Nickel.
Cereal Coop con unanimidad
La edil Graciela Callegari entre críticas a la política económica del gobierno de Cambiemos al momento de felicitar la iniciativa cooperativa.
«Fueron abandonados a su suerte, sin salario ni las necesidades mínimas cubiertas: hubo planes de reactivación con gerenciamiento, ofertas de compra y venta pero mientras tanto las familias estaban sin la dignidad del trabajo. Desde los gobiernos nacional, provincial y municipal se decía que era un conflicto de privados pero entre medio de esa política de arrasamiento de pymes había gente tresarroyense», subrayó.
Por su parte, el vecinalista Luis Zorrilla rebatió el argumento de que la Comuna no intervino y recordó la conformación del Comité de Crisis tras la quiebra de la firma además de indicar que se brindaron asistencias a los cesanteados.
«No fue así lo hecho por el gobierno municipal, porque en ese momento el exconcejal Guillermo Salim estuvo como interino del intendente en donde vivimos reuniones con la empresa y el Ministerio de Producción, de la cual no se tuvimos como tampoco del Banco Provincia», indicó.
Pedidos de controles acuíferos, también por unanimidad
En tanto el pedido de realizar controles de agua, suelo y aire conjuntamente con el estado de los pozos y la presencia de agrotóxicos en los mismos, concitó la aprobación unánime de los bloques.
«Es una zona de alto impacto por lo que se produce y por cómo se produce: esto se ve acrecentado por los análisis de agua que hacen vecinos y agrupaciones pero también hemos denunciado el estado del agua. No tenemos datos y la preocupación se acrecienta por la incertidumbre. Tememos que sea difícil poder hacer algo. Necesitamos producir información para tomar decisiones y sobretodo que se nos cuide», explicitó la peronista Tatiana Lescano.
Mientras tanto, el vecinalista Francisco Aramberri consignó que «nos hace falta, más allá de los análisis, una ley que determine las zonas de amortiguamiento. Distintos productos se pueden aplicar en sitios urbanos y escuelas pero hay un gris. Estaría bueno que Asuntos Agrarios de Provincia charle de la problemática de aplicación de fitosanitarios».
La peronista Graciela Callegari indicó a su turno que «los controles provinciales se hicieron más laxos y amigables. En los próximos días vamos a presentar un par de proyectos para el distrito y abriremos el debate porque entendemos que se debe cuidar el ambiente desde el uso de los recursos. Está en juego la vida de nuestros hijos».










