Los festejos de Carnaval, que dieron origen al feriado largo que se extenderá hasta el martes, se vivieron a pleno en las playas claromequenses.
Los más chicos (pero algún que otro adulto con alma infantil) se sumaron a la celebración arrojando espuma y agua a quienes pasaban cerca.
En tanto, las condiciones climáticas fueron óptimas para el turismo y se aguardan otras dos buenas jornadas de sol y calor en la arena.








