La Comisión de Legislación atestiguó un duro cruce entre los bloques en torno a un pedido de licencia retroactivo de parte de la edil cambiemita Daiana De Grazia.
La solicitud implica la realización de una sesión extraordinaria para solicitarla y poder designar a un reemplazante; en este caso la orensana Marisa Marioli, quien a su vez recibiría el beneficio salarial debido a que las licencias legislativas son sin goce de sueldo.
Sin embargo desde el Frente de Todos y el Movimiento Vecinal le remarcaron a De Grazia que lo expuesto es improcedente porque los pedidos de esa naturaleza se deben cursar con anterioridad a su entrada en vigencia, la propia Marioli no estaba en conocimiento y tampoco cubrió el sitio de la solicitante y además había un acuerdo tácito entre los presidentes de los tres bloques para que, en período vacacional, se relajen las formas legales en situaciones de funcionamiento interno.
La discusión fue escalando y enfrentó a la concejala con sus pares del Frente de Todos Martín Garate y Julio Federico quienes aludieron a la desprolijidad de lo pedido y ante el silencio incómodo de los compañeros de bloque de De Grazia, Enrique Groenenberg y Alejandro Trybuchowicz, mientras que el presidente Werner Nickel y el secretario Martín Garrido intentaron encauzar la discusión por los carriles administrativos.
Uno de los momentos más tensos culminó con una ironía de parte de Federico, quien rebautizó a Marioli como «Marolio» lo que originó una leve distensión del pesado clima reinante.
«El pedido se torna abstracto porque ya sucedió: la persona que tendría que haber venido tampoco vino a trabajar y genera esa observación técnica. Dejaron traslucir un conflicto interno donde, dentro de las resoluciones adoptadas por los presidentes de bloque, desconocen las gestiones de su presidente. Nos tienen acostumbrados, ya nos ha pasado que tengan superposición de concejales con licencias cruzadas», indicó el edil peronista Sebastián Suhit a Radio 3 tras desestimar el acuerdo entre las partes.










