A diferencia de días anteriores, en donde el factor climático mostró su faceta más amable, la jornada de miércoles abundó en nubes y nulas presencias al borde del mar.
Durante la tarde el viento sur obligó a ensayar opciones por fuera de la rutina playera.
Mientras unos extendieron la suempre confiable siesta más allá de lo tradicional, otros optaron por realizar ejercicios para despejar el cuerpo y la mente.








