El pedido de clausura del Centro Educativo Complementario, ubicado en el barrio Boca, generó un fuerte cruce en el Consejo Escolar debido a que la medida impacta de lleno contra los más de 150 alumnos que concurren a recibir el Servicio Alimentario Escolar (SAE).
Según se especificó, el arreglo no autorizado de un calefactor generó el pedido de cierre de parte de los consejeros de Juntos por el Cambio ante Camuzzi. Al cierre del encuentro, se confirmó la reapertura con normalidad el martes.
La situación motivó una reunión de urgencia entre los propios funcionarios oficialistas y cambiemitas, la directora de Cultura Noemí Rivas, gremios educativos y concejales de todo el espectro.
«La institución cumple un rol fundamental: pidieron clausurar porque era necesario debido a que había un informe para cambiar caños de luz y gas. El informe técnico no hablar de riesgo, sino que, como tiene dos medidores, hay que bajar la perilla de uno, hacer los cambios, ponerle la firma de Camuzzi y seguir. Eso era lo que había que hacer pero los consejeros de Juntos por el Cambio dejaron sin clases a 150 alumnos. Es una desprolijidad lamentable», consideraron la presidenta del cuerpo María José Adobatto y la edil Tatiana Lescano por Radio 3.
Por su parte, la referente de UPCN Verónica Otero criticó con dureza la medida adoptada. «No es solamente la comida para estos chicos, sino las horas de clase y contención que los chicos necesitan. Acá hay una grieta y la pagaron los chicos: que me disculpen pero hay intenciones políticas. Esto es una vergüenza», remarcó.






