Una veintena de almaceneros y supermercadistas orientales reclamaron ante la inminente apertura del mayorista Diarco en la sesión legislativa.
El foco de la situación fue advertir sobre las complicaciones que acarrearía en caso de que la empresa venda por fuera de su actividad central, las versiones sobre próximas radicaciones de firmas competidoras y las quejas luego de que exigieran una audiencia ante el intendente Carlos Sánchez que aún no fue confirmada.
«Nos encontramos que tienen el local prácticamente listo: lo arreglaron y le cambiaron el techo, hicieron las entrevistas laborales y les dijeron que entre el 15 y el 20 de setiembre abrirá sus puertas. Traen 12 puestos de trabajo y algunos mayoristas locales perderán 15 trabajadores», alertó el mayorista Daniel Corchete mientras que el comerciante Guillermo Ñañez interpeló a los ediles al enrostrarles el no saber las condiciones de apertura.
«Si realmente respetan la venta mayorista, nos conviene porque no tenés que viajar para traer mercadería. El tema es que no vendan al menudeo porque sería una competencia desleal. Queremos seguridad para regular las ventas y que realmente se cumpla, porque después vienen, arman y al mes empiezan a vender como quieren», remarcó el también comerciante Ezequiel Rodríguez.
En tanto, visiblemente conmovido por la situación, el almacenero Juan Andrés Buczynski relató las dificultades que acarreará y exhortó a que se fiscalice el trabajo.
«Es un gran sacrificio mantener un negocio: estoy de lunes a lunes trece horas por día. Tengo una familia, una nena de nueve meses y no les puedo fallar. Te sacan las ganas de vivir», lamentó.










