Una acalorada discusión generó el pedido de introducir cambios al demorado proyecto que obliga a los funcionarios a presentar sus declaraciones juradas, en donde Juntos por el Cambio fue el centro de las críticas oficialistas y justicialistas.
La edil Daiana De Grazia sugirió que iban a avanzar en la presentación de las modificaciones mediante el uso de la minoría, situación que derivó en que un encolerizado vecinalista Guillermo Salim le apostrofara «dejate de joder y pónganse a trabajar en serio» por no elevar el pliego de cambios por escrito para ser estudiado debidamente.
A esta reacción le siguieron las de los peronista Tatiana Lescano y Julio Federico, quienes arremetieron contra la concejal cambiemita con acusaciones de politización del tema y que, mal implementado, podría generar la «estigmatización» de los funcionarios públicos en cuestión.
Tras excusarse por no presentar un borrador del texto a modificar, De Grazia indicó por Radio 3 que volverán con la propuesta y no descartó insistir por la vía de la minoría parlamentaria.
«Lo tenemos en borrador y pensamos que podían tomarlo porque eran pocas las modificaciones pero decidimos presentarlo con lo que proponen desde el peronismo y el vecinalismo, para que tengan tiempo de leerlo y poder sacarlo en forma conjunta. Para nosotros no es un juego, el ciudadano tiene que saber en qué se gastan los impuestos para tener un gobierno transparente para que se sepa con cuánto entra un funcionario y con cuánto se van», señaló









