Una vecina de la ciudad sufrió un desagradable episodio relacionado con un golpe de calor dentro de su propia casa, en donde su hija y una amiga se encontraban desvanecidas en la habitación.
En contacto con Radio 3, la damnificada Paola Arriaga remarcó que no se trató de una pérdida de monóxido de carbono sino de sofocación.
«El miércoles a la mañana Camila llegó con su amiga, subieron el calefactor y se acostaron con la puerta cerrada. Cuando nos levantamos, hicimos la comida y voy a llamarlas: abro la puerta y era sofocante el calor pero me encuentro con las chicas tiradas. Las sacamos a la vereda para que tomen oxígeno pero no se acuerdan más de nada», relató.








