La situación de la molinería no escapa al complejo panorama económico pero balanceó con la desmentida de que la planta harinera de la exTrigalia, ubicada en Avenida del Trabajador y Pueyrredón, cierre sus puertas.
El secretario general de la Unión Obrera Molinera, Alberto Perotti, precisó por Radio 3 que el objetivo primario es proteger las fuentes laborales y que las industrias paguen a término los salarios.
«El trigo está dolarizado y con un mercado interno saturado: si no se libera el mercado es imposible continuar y el otro efecto para las pymes son las tarifas. Las empleadoras les dan prioridad a pagar los sueldos y las consecuencias la paga la obra social que no recibe los aportes de los empleadores», lamentó.
En relación al panorama del Molino Cañuelas, el cual posee la planta local y cuya quiebra fue solicitada por el Banco Macro, el gremialista consignó que no existe riesgo de cierre pese a las versiones en contrario.
«No hay una realidad de posible quiebre de la planta local: lo aseguramos a los trabajadores que componen la firma», zanjó.








