Personajes de siempre: Valeria Di Luca

23.05.2020 - Deportes

Nota realizada para El Periodista en 2011

En la actualidad Valeria es profesora de Atletismo por lo que sigue ligada a la actividad

¿Te acordás hermano? Valeria Alejandra Di Luca, quíntuple campeona nacional de Atletismo
Valeria Di Luca fue bicampeona nacional en 1994 y tricampeona en 1995, abandonó en el 96 una corta y brillante carrera en el Atletismo, hoy tiene 27 años y nos cuenta su historia en ¿te acordás hermano?

¿Cómo fueron los inicios?
Empecé cuando tenía 10 años, jugando, unas chicas dijeron porqué no venís a correr que podés andar bien y empecé a entrenar pero como un juego.
Entrenábamos en la plaza Francia, empecé ahí, nos entrenaba Miguel Cortadi, una vez vino un Preparador Físico de Mar del Plata que lo ayudó un poco, pero siempre Miguel estuvo solo.
Empecé de a poco con los Evita, algunas carreras dentro de la zona y la provincia, después ya las competencias eran provinciales.
En los provinciales no me fijaba como objetivo ganarlos, no me gustaba el entrenamiento, entonces me preparaba para clasificar, si iban los primeros cuatro, yo salía cuarta, a veces los ganaba, pero generalmente entraba en los puestos necesarios para ir luego al Nacional.
Eso sí, después de conseguir la clasificación en los días previos al Argentino me entrenaba con todo para dejar el alma por el título.

¿Cuántos títulos lograste?
No recuerdo la cantidad de provinciales, pero argentinos salí cinco veces campeona y una vez subcampeona.
Cuando tenía 14 años voy al primer Nacional, en Oberá me sirvió para dar un gran paso en cuanto a la experiencia. Fui con Miguel y mi papá, corrí en 800 metros y me caí en la llegada, iba primera, me ganó una chica porque puso la mano, sin diferencia.
Me agarró una bronca, no me conformaba con salir segunda, había ido sin experiencia pero fui a ganar, y bueno, esa caída me dejó con el subcampeonato.
Ese fue mi primer campeonato, realmente a pesar de la bronca quedamos muy felices por el subcampeonato y la experiencia adquirida para encarar lo que vendría.
En Córdoba, en el Chateau Carrera, competí en otra categoría mayor a la mía, eran dos días, corrí en 800 y 1500, ahí me encontré con la chica que me había ganado en Misiones y me dije “no me gana, así me tenga que quedar en la pista” y le gané las dos pruebas.
Fui campeona argentina de Cross en Mendoza, también tuve un percance, me caí, había que pasar un arroyito muy angostito, éramos muchas y todas quisimos pasar al mismo tiempo, aparecí en el agua, terminé corriendo con las zapatillas mojadas, esa prueba era de 3000 metros, la remé y terminé ganando el título.
En Santa Fe, logré también los títulos de 800 y 1500 metros de pista y con esos llegué a cinco campeonatos nacionales.

¿Cómo te fue en los Bonaerenses?
No recuerdo los años, creo que eran 93, 94 y 95, gané en tres consecutivos y, en esa época nos ganábamos un viaje, el primero fue a Córdoba y los otros dos a España, el último no lo hice.

¿Cuánto tiempo te mantuviste compitiendo?
Y fueron desde los 10 hasta antes de cumplir los 16, en realidad a los 15 empecé a dejar, era mucho sacrificio, mi papá me acompañaba a todos lados y, se sentía el entrenamiento, los viajes y la edad, yo veía a mis amigas hacer cosas que la actividad a mí no me permitía.
Estuve quebrada, pasé mucho tiempo en Bahía Blanca, tuve 3 operaciones, yeso, fue un trastorno para la familia, esto ocurrió antes de los últimos títulos.
Es decir, me repuse, hice cinta, volví a los entrenamientos y pude ser campeona Nacional, pero como te dije, antes de los 16 empecé a pensar en dejar.
Hubo situaciones que llegaba de competir en un torneo lejos de Tres Arroyos, me bajaba del micro y me subía a otro para ir a la zona a competir, todo en un mismo fin de semana, con esa intensidad viví estos casi 6 años en el Atletismo.
Me atrasé en los estudios, después retomarlos con más edad.

¿Estás arrepentida de esos años?
No, para nada, igual lo viví muy intensamente, eran otras épocas, todo mucho más sano en cuanto a la convivencia de grupos, a eso me refiero, las alegrías de los títulos, el reconocimiento, fui deportista del año en 1994, ver una revista del ranking argentino y estar en los primeros lugares del mismo, ir a competir a la tradicional de la Nueva Provincia en Bahía Blanca y con 200 competidoras salir primera, esas cosas serán imborrables para mí. Lo que hizo Miguel Cortadi por mí, me iba a buscar a casa, me hacía entrenar unos días y, ganaba.
Pobre Miguel, yo era muy golosa, comía chocolates y a él no le gustaba nada, un día, no me acuerdo si fue en Darregueira, íbamos a una carrera de calle, los chicos se reían todos porque me compré un flan grandísimo, una hora antes de la carrera me lo comí, Miguel me quería matar, a mí me dolía todo, pero corrí igual y gané, no me dejaba vencer.

¿Cuál prueba te gustaba más?
No, las de pista, el Cross no me gustaba mucho, igual lo corría.

¿Cómo fue el viaje a España?
Teníamos 15 años, era todo nuevo, el avión, nos fuímos de acá en primavera, llevamos mucho abrigo para allá, nos alojaron en un hotel impresionante, visitamos museos, fue bárbaro, fascinante, quizá lo malo es que éra muy chica y no lo valoré en su momento como lo valoro hoy cuando lo recuerdo, sinceramente una experiencia única.

Se terminó la entrevista, llegaron más anécdotas, miramos los recortes de diarios de 12 o 13 años atrás, no pasó tanto tiempo, si hasta está pensando en volver, embalada con la pista recientemente inaugurada en la ciudad, Valeria dejó su sello en el Atletismo tresarroyense.