El Programa de Responsabilidad Social Compartida es una iniciativa que lleva adelante el ministerio de Desarrollo Social de la Provincia y que está destinada a chicos de entre 12 y 21 años en situación de vulnerabilidad social. El objetivo de dicho proyecto es integrar a estos chicos al sistema educativo y enseñarles un oficio.
Además de procurarles un espacio de afecto y contención donde puedan realizar actividades deportivas, recreativas y culturales con la guía de profesionales idóneos. Se pretende brindarles herramientas que les facilitarán la inserción al mercado laboral y a la vida social.
A nivel provincial, los trabajadores del Programa Envión vienen denunciando el desfinanciamiento y otras irregularidades en su programa, que está dirigido a más de 45.000 chicos y es sostenido diariamente por 3.500 trabajadores. Hace más de dos meses que la provincia no paga las becas ni los salarios de miles de trabajadores y trabajadoras.
En la ciudad de Tres Arroyos, quienes integramos el programa Envión, equipo técnico y tutores, creemos en este programa y la importante función social que desarrolla. Ponemos en nuestro trabajo cotidiano, todos nuestros conocimientos, nuestro empeño, dedicación y corazón por esta causa en la que creemos fervientemente, la del trabajo con los adolescentes, quienes son el futuro de nuestra sociedad, quienes están en situación de extrema vulnerabilidad, y a quienes esta sociedad les debe, una visión de futuro más promisorio.
La Municipalidad a brindado un constante apoyo a este programa aportando la sede, mobiliario, docentes de asistencias técnicas que trabajan a diario con nuestros chicos.
Pero todo este esfuerzo es en vano cuando se ven nuevamente vulnerados los derechos de los 245 chicos que son parte del programa quienes cuentan mes a mes con una beca y se está faltando a este compromiso con ellos; igual situación es la de los 15 jóvenes que se desempeñan como tutores que a cambio de una beca son nuestro pilar fundamental en el día a día del trabajo en sede y además son quienes efectúan el seguimiento de la cotidianeidad de nuestros chicos, visitándolos y acompañándolos en sus quehaceres.
Es por todo lo mencionado que adherimos al reclamo provincial, defendemos y apoyamos este programa porque creemos en él. Por lo tanto a partir del 27 de agosto tomamos la decisión de cerrar nuestras puertas hasta que se regularice la situación.
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