EL REY DESNUDO

11.03.2019 - Editorial

El presidente de la Nación enfrenta el año electoral clave cada vez más solo. Tres gobernadores radicales harán la elección en una fecha diferente al comicio nacional, porque no quieren ir en la misma boleta que Mauricio Macri temerosos que la caída de intención de voto del presidente los arrastre y les haga perder su reelección. Esto mismo quiso hacer la principal carta comicial de Macri, María Eugenia Vidal, pero la mesa chica del PRO lo evitó porque eso hubiera significado un cachetazo mortal a la pretensión reeleccionista de Macri. Ahora, cuál fue el precio para que la gobernadora cambiara de planes y aceptara ir con el presidente en la misma boleta ? Se supo que la provincia de Buenos Aires recibirá varios miles de millones de pesos más. Pero solo estribó en el giro de más dinero de Nación a Provincia el acuerdo para que Vidal no se desprendiera de Macri en el comicio, o puede haber una cláusula gatillo electoral oculta? Mi teoría personal sobre esto la daré más adelante.
Aunque todavía tiene un apoyo considerable, la realidad es que hoy el presidente Macri está como el soberano del cuento sobre el Rey desnudo. Es la historia de dos charlatanes que afirmaban ser sastres y que le prometieron al Rey confeccionarle el mejor vestido, pero que solo podían verlo quienes eran realmente hijos de sus padres. Cómo nadie quería admitir que era ilegítimo, -incluido el Rey-, todos aplaudían por una vestimenta inexistente.
Hoy Mauricio Macri es aquel Rey. Es innegable que sus medidas llevaron al país a una recesión asfixiante: solo crece el desempleo y la pobreza. Y al hablar, el jefe de estado muestra una total desconexión con lo que verdaderamente ocurre. Al abrir el período de sesiones legislativas, el diagnóstico de país que dio el presidente no se corresponde con la actual Argentina. El gobierno macrista está sostenido por los grandes medios de comunicación, que distraen con temas menores para no hablar de la triste realidad cotidiana. Esa prensa, -que es la de mayor alcance-, actúa como los sastres del Rey desnudo. Solo la cobertura mediática alcanzará para obtener la reelección presidencial ?
Aún con un presidente con el que electoralmente ni siquiera los propios quieren estar, el macrismo no está tan mal posicionado para el comicio general de octubre. La falta de acuerdos de unidad del peronismo sigue favoreciendo al gobierno. Lograr una unión no es tan fácil en el PJ; quién tiene votos está cercada por la Justicia, y el resto posee muchos más votantes imaginarios acumulados en su ego personal que los que pueden obtener realmente en las urnas.
Además, desde mi óptica es obvio que en el macrismo hay un plan B si Macri sigue cayendo en las encuestas, y se llama María Eugenia Vidal. Hace dos años, en este mismo espacio nos preguntamos si en 2019 no sería más presidenciable Vidal que Macri. La actualidad confirma aquel análisis. Pero, aunque sería lógico ocultar hasta último momento un cambio de la gobernadora por el presidente en la oferta electoral del gobierno, en esa estrategia no caben errores de gestión como los que Vidal cometió este año: no arreglando con los docentes y hacer que los usuarios paguen el déficit que las empresas energéticas tuvieron por la mega devaluación del año pasado.
Es obvio que María Eugenia Vidal es mejor candidata presidencial que Mauricio Macri, pero una movida así volvería a mostrar que el poder lo maneja absolutamente el PRO, y la UCR quedaría pagando feo una vez más. Aunque sus timoratos dirigentes nacionales se resistan a asumir su rol, el radicalismo es hoy el gran protagonista político. Y si se atrevieran a respetar su pasado combativo, este año hasta podrían aspirar a llegar a la presidencia de la Nación. Ya hablamos de que la interna de La Pampa fue un descomunal error político del PRO, ya que el triunfo radical mostró que la UCR es el poder territorial con caudal electoral en Cambiemos.
Tras cuatro años de soportar las críticas por lo hecho por un gobierno que no los incluye, la lógica de un radicalismo que se respete asimismo debería pasar por buscar formar parte del ejecutivo nacional o asumirlo por la vía de las internas. Ya empiezan a surgir divisiones entre los radicales PRO y los que guardan distancia: Córdoba es un ejemplo de eso.
Los gobernadores radicales, que por el hecho de administrar y tratar de seguir haciéndolo son prácticos, ya se despegaron de Macri. Ahora, los dirigentes nacionales de la UCR perderán la oportunidad única de intentar volver al poder, o seguirán avalando la postura sanzista de aceptar ser un partenaire silente y públicamente ignorado por un macrismo gobernante que los arrastra al abismo en la consideración pública ?
"Mientras me quede algo por hacer, no habré hecho nada", dijo Julio César; que algo de política y poder sabía, y, por ende, jamás entendería a Ernesto Sanz.
Hasta la próxima.

Marcelo Mouhapé Furné.