DATOS ALENTADORES

02.10.2017 - Editorial

En las últimas semanas aparecieron datos económicos y sociales que muestran una mejora en el consumo y en la situación de quienes habían caído en su nivel de vida. El INDEC dio a conocer un estudio que determina que durante el primer semestre de este año la pobreza bajó más de un punto y medio, situándose ahora en el 28,6 %.
A comienzos de 2017, el instituto estadístico aseguró que la pobreza llegaba al 30,3 %. A fines de 2015, el gobierno de Cristina Fernández viuda de Kirchner había dejado al país con un 29% de pobreza, según la Universidad Católica Argentina. Después, en el primer año de gobierno de Macri, la inflación desmesurada y los tarifazos provocaron una pérdida general de poder adquisitivo y desempleo, profundizando la crisis social heredada. Algo que en este año el gobierno comenzó a revertir.
Según los números del INDEC, hay 600 mil pobres menos en el país. Es un dato alentador, pero falta mucho por hacer para mejorar la vida de más de 11 millones de Argentinos que aún padecen lo que es vivir en la pobreza o en la indigencia.
La reducción de la tasa de pobreza coincide con un alza en el poder adquisitivo de los salarios y la desaceleración de la inflación, aunque el costo de vida sigue siendo alto.
Las actividades económicas que habían caído, repuntan. La construcción, que es el rubro que más actividad mueve, se reactivó este año basado en la obra pública estatal, a lo que se suman emprendimientos privados.
La producción industrial y los servicios también crecen. El consumo también muestra indicadores de rectivación y las compras están volviendo a abarcar rubros que habían sido relegados por las familias para priorizar lo alimenticio.
En términos sociales son noticias esperanzadoras, y en la cuestión política es obvio que los “brotes verdes” le vienen justo al gobierno porque la mejora de la economía, que es el dato con más peso a la hora de definir el voto, se produce poco antes de la elección de octubre, que si bien es legislativa para el gobierno es clave porque en ella pondrá en juego su gobernabilidad.

Marcelo N. Mouhapé Furné.